Mi metodología

Un modelo integrador y estructurado

Trabajo con parejas desde una psicoterapia integradora centrada en el vínculo y la emoción. Mi objetivo no es decidir quién tiene razón, sino ayudaros a
comprender y transformar el ciclo que os atrapa: cómo os activáis cuando
aparece la sensación de amenaza, distancia, crítica o abandono, y qué
necesitáis realmente para volver a sentiros seguros y conectados. En sesión
pongo especial atención a la regulación emocional, al impacto del trauma
relacional y a cómo cada uno protege lo vulnerable (a veces atacando, a veces
retirándose), para que podáis construir una forma de relación más clara,
honesta y estable.

Fase 1

1) Primera entrevista (sesión conjunta)

Exploramos con calma qué os trae, qué está en juego ahora
y qué espera cada uno. Establecemos un marco de seguridad y unas reglas básicas para que las sesiones sean un lugar protegido: sin humillaciones, sin escaladas, con tiempos y turnos claros. En esta primera sesión valoro también si el formato de terapia de pareja es el más adecuado en vuestro caso.

Fase 2

Evaluación y mapa del ciclo (sesiones individuales y conjuntas)

En las primeras sesiones realizo una evaluación clínica para comprender la historia de la relación y la de cada uno: momentos clave, heridas previas, patrones de apego, formas de discutir, estrategias de desconexión y dificultades para reparar. A partir de ahí construimos un “mapa” del ciclo relacional: qué lo dispara, qué interpreta cada uno, qué siente por dentro, qué hace por fuera y cómo, sin querer, ambos lo mantienen. 

Esta fase suele incluir al menos una o dos sesiones individuales para afinar la comprensión y cuidar la seguridad del proceso.

Fase 3

Trabajo terapéutico en profundidad (reconexión y cambio).

Una vez que el ciclo está claro, empezamos a intervenir sobre él. El foco pasa de “ganar la discusión” a “entender lo que ocurre debajo”. Trabajamos para reducir escaladas, acceder a emociones más profundas (miedo, tristeza, vergüenza, necesidad, anhelo), y transformar la manera de pedir, escuchar y responder. 

Mi papel es ayudaros a tener conversaciones que en casa suelen ser imposibles: con más verdad emocional y menos defensa, de forma que puedan aparecer nuevas respuestas y experiencias de reparación.

Fase 4

Consolidación y mantenimiento.

Cuando la relación empieza a estabilizarse, consolidamos lo aprendido y lo trasladamos a situaciones reales: conflictos recurrentes, decisiones importantes, sexualidad, crianza, límites con familias de origen, gestión del tiempo y del estrés. Definimos señales tempranas de recaída, acuerdos prácticos y un plan de mantenimiento.

Fase 5

Cierre y seguimiento.

Cerramos de manera progresiva, espaciando sesiones y revisando cómo sostenéis los cambios. Si en algún punto se hiciera evidente que
la relación no puede continuar de forma saludable, también puedo acompañaros a tomar decisiones con el máximo cuidado posible, minimizando daño y facilitando una separación responsable cuando sea necesario.

Nota importante

Para que la terapia de pareja funcione, es imprescindible un compromiso con la seguridad
(respeto, no violencia, no amenazas) y una disposición real a mirar la propia parte del ciclo. 

Si existe miedo, control coercitivo o violencia, priorizo la protección y reoriento el
abordaje hacia un marco más seguro.

Formato de las sesiones