Este primer protocolo está orientado a diferenciar entre dolor corporal y dolor psíquico, y a entender cómo se entrelazan. Funciona como introducción a prácticas más formales de meditación, pero ya ofrece herramientas muy concretas para el día a día.
Objetivos del protocolo
Ejemplos de prácticas dentro de este protocolo:
Duración aproximada: 15–20 minutos.
Una invitación a recorrer el cuerpo con la atención, notar zonas de tensión, vacío o dolor y empezar a nombrarlas sin forzar que cambien.
Duración aproximada: 20 minutos.
Para explorar, de manera muy gradual, qué emociones y recuerdos se asocian a determinadas zonas de malestar físico, sin analizar en exceso, simplemente abriendo curiosidad y respeto hacia la experiencia.
Duración aproximada: 20 minutos.
Para explorar, de manera muy gradual, qué emociones y recuerdos se asocian a determinadas zonas de malestar físico, sin analizar en exceso, simplemente abriendo curiosidad y respeto hacia la experiencia.
